A lo que voy es que llegó un momento en que vivir tan rodeado de Haruhi empezó a agotarme, especialmente por todo lo relacionado con la limpieza al tener tanta pieza pequeña agarrando polvo. Como no me veía capaz de vender ni de desprenderme de buena parte de mi colección, opté por algo más sencillo: dejar a la vista únicamente las figuras y los artículos que más me gustaran o a los que les tuviera un cariño especial.
Y no lo digo como Rico McPato quejándose porque su bóveda de oro está demasiado llena, sino más bien trataba de responderme a mí mismo la pregunta inconsciente de ¿Realmente un pedazo de PVC con forma de mona china me hace feliz o es solo una ilusión? ¿Qué satisfacción me da al recibir algo después de dos meses de espera en Aduanas, si me olvidaré de su existencia cinco minutos después de abrirlo?
Parte de esta reflexión fue lo que me llevó a crear la sección del "Museo Haruhista". Si de todas formas voy a terminar guardando alguna cosa en el cuarto de los cachureos o encerrándola en una vitrina bajo llave, al menos me gustaría disfrutarla un poco más, dedicando tiempo a pensar, escribir y reflexionar una tarde entera sobre ese objeto. Convertir esa pulsión consumista en algo más que una transacción y el posterior acto de desempacar.
Desde entonces, me he vuelto mucho más quisquilloso a la hora de comprar, algo que también se ha visto reforzado por la gloriosa idea del gobierno de Chile de hacer que nuestro sistema de Aduanas sea todavía más inoperante, lento, negrero y derechamente terrible. Al menos me he ahorrado bastante dinero que puedo destinar a vicios más saludables, como el cigarro.
Sé que puede sonar un poco cursi, pero irónicamente, algunas de las cosas que más aprecio de Suzumiya son precisamente las que menos me costaron. En la parte superior de mi habitación tengo una pequeña colección de dibujos y pinturas que me han regalado familiares y amistades. También hay un par de trabajos míos.
Todos ellos tienen algo que ningún producto oficial de Kadokawa puede ofrecerme de la misma manera: dedicación, técnica y por supuesto, mucho cariño. A eso hay que sumarles algo que los hace todavía más especiales: son irrepetibles. Cada uno es único en su clase. ¿Cómo no voy a apreciar estas cosas por sobre algo fabricado en masa?
Pero que nadie se confunda: todo esto no significa que no aprecie la dedicación, la técnica y el cariño que también hay detrás de muchos productos oficiales. Al contrario, hay artículos que, por una razón u otra, siguen teniendo un lugar especial en mi colección. Y cada vez que me hago la misma pregunta de si un pedazo de PVC pudiera llegar a hacerme feliz, basta con que mire mi vitrina, contemple la línea de figuras de la que hablaremos hoy y responda con un tajante: ¡Por supuesto!
Junto con las líneas de Figmas y Revoltech, otra que siempre ocupó un lugar entre mis anhelos Haruhistas fue las Bunny Girls de FREEing de escala 1/4, lo que las convierte en unas de las figuras más grandes que nos ha dado la franquicia. Y lamentablemente, mis primeros encuentros e intentos por conseguirlas fue bastante triste y accidentado.
En una época en la que ni siquiera tenía CuentaRUT, ahí por el 2012 un vendedor cuyo nombre se me quedó grabado por lo ridículo que me parecía "Don Cangrejo Anime", publicó varias de estas conejitas en un grupo de Facebook. Recuerdo que tenía a Haruhi, Nagato y Tsuruya-San.
Las dos primeras se vendieron en un instante, mientras que Tsuruya siguió disponible por un poco más. Como se trataba de un personaje secundario, el vendedor estaba dispuesto a rebajar un poco su precio a medida que pasaban las semanas. Acordamos el monto y quedamos en juntarnos para concretar la compra, pero llegado el día, me enteré de que ya se la había vendido a otra persona que había ofrecido un poco más.
La segunda ocasión (que me dolió todavía más por mi fanatismo por el personaje) terminó de manera bastante similar. Esta vez se trataba de una Nagato, cuyo vendedor simplemente no apareció el día en que habíamos acordado encontrarnos en el metro, y cuando le pedí explicaciones, terminó ofendido bloqueándome. Diría que fue un intento de estafa, aunque a menos que trabaje como cobrador de Bip!, todavía no le encuentro mucho sentido a coordinar una entrega para después desaparecer sin más.
El caso es que, en ambas ocasiones, tuve muy mala suerte intentando conseguir una de estas figuras. Con el tiempo, prácticamente dejaron de aparecer en venta y mis sueños de completar la línea se fueron desvaneciendo. Sin embargo, la idea de tenerlas algún día persistió durante toda mi adolescencia, incluso en una época en la que ya no estaba tan pendiente de Haruhi.
Eventualmente, con mi descubrimiento de la serie y regreso al blog, descubrí las posibilidades que ofrecía importar productos directamente desde Japón y una de las primeras líneas que me propuse completar fue precisamente esta. Y debo decir que la espera valió la pena: las figuras son todo lo que había imaginado y más.
Pero ¿Qué hace tan especial a esta línea? ¡Revisémosla!
Para cualquiera que esté familiarizado con los artworks de Kyoto Animation, estas figuras representan la clásica ilustración del elenco femenino de la serie luciendo trajes de coneja. Lo cual de por sí es raro, ya que si lo pensamos un poco, en toda la serie solamente Haruhi y Asahina llegan a usar este atuendo. El resto, incluido el de Nagato, son invenciones de KyoAni con fines netamente promocionales.
Algo que siempre he considerado una oportunidad desperdiciada en aquella ilustración es la ausencia de Mori-San, la sirvienta que recibe a la Brigada SOS en los dos capítulos de "Síndrome De La Isla Desierta". Es decir, ¡Mori-San aparece incluso más que Kimidori! Aunque es evidente que la intención era recrear una suerte de sesión fotográfica que la propia Haruhi podría haber organizado en su escuela, no deja de ser curioso que los únicos personajes femeninos deliberadamente excluidos de la imagen sean Mori-San y la Asahina del futuro. Ya saben... las únicas mujeres adultas de la serie.
Coincidentemente, Mikuru también fue la primera figura de esta línea que llegó a mis manos, así que recuerdo perfectamente la sorpresa que me llevé al descubrir el gran tamaño y peso de la caja. Y al sacarla, queda claro que estamos ante un producto de muy buena calidad. El traje y los tacones están fabricados con plástico brillante y presentan detalles de sombreado, mientras que la piel y el cabello tienen un acabado mate que hace resaltar todavía más el atuendo de coneja.
En sí, es una gran figura, pero definitivamente queda en el último puesto de mis favoritas de línea. Al ser la primera, claramente FREEing fue realizando mejoras para las siguientes chicas.
Haruhi Suzumiya - Bunny Girl Ver. (Julio de 2007)
Ahora sí, tenemos a la jefa de la Brigada SOS luciendo su icónico Bunny Suit negro. Lanzada en julio de 2007 (yo tenía recién cumplido como diez años LOL), Haruhi también está basada directamente en la ilustración que vimos anteriormente, aunque con cierta libertad creativa a la hora de darle una expresión más decidida.
Si tuviera que darle alguna objeción, diría que los pechos son un poco más grandes de lo que correspondería al personaje. Aunque, para ser justos, ya tenían ese tamaño en la ilustración original (por cierto, bastante subida de tono) en la que Suzumiya aparece literalmente con las patas abiertas. Y los pillines de FREEing incluso se dieron el lujo de añadir una curvatura bastante visible en esa zona. Y hablando de poses subidas de tono, ¿ven el problema que tenemos aquí?
Lamentablemente, la pose sentada de Haruhi (de 22cm aprox) terminó pasando factura a las pantimedias, que acabaron rompiéndose mientras la figura estaba en la vitrina.
Suzumiya también cuenta con una articulación en el cuello y, de hecho, la cabeza se puede retirar por completo. Al revisar nuevamente la figura de Mikuru comprobé que ella también tiene esta característica. Un detalle bastante práctico si necesitas trasladarlas o limpiarlas a fondo.
Las cajas son considerablemente más grandes que las propias figuras, algo muy importante que debes tener en cuenta si planeas importar alguna. Si lo que buscas es ahorrar en el envío, quizás te convenga comprar una sin caja en el mercado de segunda mano.
Hay otro detalle que no resulta tan evidente desde fuera: el interior de las cajas está forrado con un papel que reproduce el fondo de terciopelo púrpura con brillitos de la ilustración original. Un detalle muy bonito que casi me hizo querer exhibirlas utilizando ese mismo material.
La tercera figura de la línea corresponde a la hermana de Kyon. Y aquí quiero abordar el elefante en la habitación: no sé cómo habrá sido recibida esta figura en su momento, pero hoy resulta, cuanto menos, controversial ver a un personaje de estas características luciendo un traje históricamente asociado al ámbito sexual.
Lo curioso es que, al menos en mi caso, nunca me había detenido a pensar demasiado en ello. De hecho, ya habíamos revisado anteriormente una figura de la hermana de Kyon luciendo este mismo atuendo en un mecha. Sin embargo, hace un par de meses atrás, esta figura generó una serie de comentarios bastante desagradables hacia un chico que mostró su colección en uno de los tantos foros que suelo frecuentar.
Personalmente, siempre interpreté la aparición de este personaje con el traje de coneja como una simple jugarreta, en plan: "¿No sería absurdo incluirla también en la fotografía?". Una especie de broma visual que encajaba con el carácter de la franquicia y su insistencia por llevar las ocurrencias de Haruhi hasta el límite. Casi me imagino a Haruhi proponiéndole la idea a un espantado Kyon.
Esto, sin embargo, no significa que vaya a negar las implicaciones que tiene. Después de todo, estamos hablando de productos creados por y para el otaku japonés promedio y sus posibles... peculiares intereses. Aunque si fuera por eso, no solo deberíamos tener un problema únicamente con la hermana, sino con todas las demás figuras y hasta la misma serie en si. Ni hablar de la industria del anime en general.
Los pompones de las muñequeras y los tacones también se reprodujeron a la perfección. Un detalle que no aparece en la ilustración y que podría pasar desapercibido a simple vista es que las piernas tienen un tono más rosado que el resto del cuerpo.
Si hay algo que merece una mención especial, es que esta figura parece ser particularmente propensa a la decoloración. Los tacones y las orejas, originalmente de un delicado tono rosado, pueden ponerse casi blancas con el paso del tiempo, tal como ocurrió con la mía. Una lástima, porque es precisamente ese contraste de tonos lo que le da parte de su encanto.
Tsuruya-San - Bunny Girl Ver. (Noviembre de 2007)
Ahora sí, vamos con la figura más jodida de la línea. Y lo de jodida no lo digo gratuitamente: definitivamente Tsuruya es la figura más complicada de toda la colección. Si ya han leído otras entradas de "Museo Haruhista", sabrán identificar rápidamente el problema que acarrea este personaje: su larga cabellera.
El inmenso cabello verde del personaje hace que la figura llegue a pesar casi un kilo, ya que está hecho de un PVC sólido tan denso como el resto del cuerpo. Pero eso no es todo: a los de FREEing se les ocurrió hacerla de pie. Basándose en la ilustración original, Tsuruya tiene una pose ligeramente inclinada, con el dedo índice reemplazado por una mano que se sujeta la rodilla, casi como si el personaje apenas pudiera mantenerse en pie.
Lamentablemente, esto también significa que la cabeza de la figura no se puede mover. Con el paso del tiempo, el cuello se vuelve frágil y he visto varias Tsuruya a la venta con esta parte rota.
La base, que aparece por primera vez en esta línea, está fabricada con un material plástico de efecto espejo. Aunque tiene una buena terminación, los pequeños pegs no son suficientes para mantener estable y erguida a una colosa como Tsuruya. Para rematar, la superficie reflectante se raya con bastante facilidad.
Para ayudar a sostenerla, FREEing incluyó un pequeño soporte que se acopla a la base y sirve de apoyo directo para el cabello. Irónicamente, este soporte es incluso más frágil que la propia base y termina rompiéndose con facilidad. Además con el tiempo, el roce constante también puede dañar la pintura del cabello. Aunque sin este soporte, Tsuruya parece haberse roto el coxis y estar a punto de caer rendida al suelo, que dicho así suena bastante deprimente si consideramos lo hiperquinético que es el personaje.
Y, por si todo lo anterior fuera poco, Tsuruya es una de las figuras más propensas a ensuciarse. El material o la pintura de su superficie se vuelven pegajosos con el tiempo, incluso si se mantiene dentro de una vitrina. Si a eso le sumamos lo delicada que es y que su cabeza no se puede retirar, limpiarla se convierte en una verdadera tortura.
A pesar de todo esto, y considerando que Tsuruya ni siquiera es uno de mis personajes favoritos, no puedo decir que sea una mala figura, por el contrario, es una de mis favoritas de la línea. La expresión, la pose, su enorme tamaño (cerca de 34 cm) y lo llamativos que resultan los colores del cabello y del traje... realmente, FREEing sabía lo que hacía. Lástima que no se pueda decir lo mismo de la base ni de la forma en que fue concebida para sostenerla.
¿La solución? Simplemente, apoyarla contra la pared, colocando algún material protector que impida que las pantimedias entren en contacto directo con ella. Al dejar de estar en esa pose encorvada, la figura adquiere otra vida y luce mucho más, especialmente si la mantienes en un sector bajo de la vitrina como yo.
Yuki Nagato - Bunny Girl Ver. (Diciembre de 2007)
Con casi 40 cm de altura, es la más alta del grupo. Al igual que Tsuruya, utiliza una base espejo con un soporte adicional, aunque en este caso el sistema funciona mucho mejor, ya que tanto el cabello como la contextura de Nagato son considerablemente más livianos.
Nagato vuelve a contar con una cabeza articulada, aunque, a diferencia de las figuras anteriores, al parecer no es posible retirarla. O al menos yo no pude y no quiero arriesgarme a que le pase algo.
La verdad es que no hay mucho más que decir que no haya mencionado al hablar del resto de la línea: es una figura excelente. Lamentablemente, con el paso de los años, el traje blanco de Nagato es uno de los que más se percude, aunque es algo bastante esperable en una figura que está a punto de cumplir veinte años.
Nagato también conserva la inspiración directa de la ilustración original, aunque con ambos brazos hacia abajo (al no contar con la silla de Haruhi en la que apoyarse) y una expresión mucho más fría y poco emotiva. Personalmente, me hacía mucha más gracia la expresión de sorpresa e ingenuidad de la ilustración original, pero, considerando al personaje, quizás tenga más sentido la que finalmente utilizaron para la figura.
Emiri Kimidori - Bunny Girl Ver. (Septiembre de 2008)
Tras poco más de medio año, en septiembre de 2008 llegaría la sexta y penúltima conejita de la línea: Emiri Kimidori.
Para entonces, el personaje apenas había tenido un papel secundario en un episodio de la serie, "Signo Misterioso". Sin embargo, gozó de una cantidad considerable de merchandising, desde Character Songs, gachapones y hasta una Figma (bueno, compartiendo cuerpo con Tsuruya). Pero, sin duda, la figura más "premium" del personaje correspondería precisamente a la de esta línea.
Al parecer, el tiempo le dio a FREEing experiencia, recursos y confianza, porque esta Kimidori parece sacada directamente de la ilustración original. Desde la expresión hasta la pose, creo que es la figura más lograda de la colección si consideramos su fidelidad a la referencia.
Y no solo eso: también se mejoraron algunos aspectos del diseño, como el color del traje, que pasó de un morado oscuro bastante apagado a un lila más brillante y llamativo.
Otro acierto me parece la base. Kimidori aparece sentada sobre una estructura blanca que eleva su altura total hasta los 27 cm. Sin ser algo extremadamente lujoso, cumple su función a la perfección y aporta algo de variedad a la colección en cuanto a las poses.
En la ilustración original, Kimidori también aparece sentada, pero su pose queda parcialmente oculta por el resto de los personajes. Por eso, me parece una buena solución por parte de FREEing haberle dado una presentación propia, aunque sea en forma de este circulo blanco. También se incluye una pequeña pieza para apoyar el tacón que queda suspendido en el aire.
Mucho menos fan soy del notorio pliegue en las rodillas que ni siquiera las pantimedias logran disimular. Con lo cuidado que está el resto de la figura, es increíble que se les haya pasado un detalle tan visible. Por último, vale destacar que esta conejita también tiene la cabeza articulada, pero al igual que Nagato, no me fue posible retirarla.
Con cerca de 32 cm de largo, Ryoko compite con Kimidori por el puesto de réplica más fiel a su contraparte ilustrada. Su pose alargada (la cual convenientemente no necesita base) la convierte en una de las figuras más llamativas de toda la colección.
FREEing volvió a acertar al modificar ligeramente el azul ultramar del traje de la ilustración y reemplazarlo por un azul rey que luce mucho más llamativo en la figura y contrasta mejor con el cabello de la chica.
Por la propia disposición de la figura, la cabeza de Ryoko es completamente fija. De hecho, parte del cabello funciona como su principal punto de apoyo, lo cual me parece un acierto total para evitar otro caso como el de Tsuruya.
Recién a finales de 2017 nos llegaría otra figura relacionada con Haruhi, esta vez de Yuki Nagato, o mejor dicho, de su contraparte del spin-off Nagato Yuki-chan no Shoshitsu, vistiendo un traje de coneja navideña. Lamentablemente, no poseo esta figura ya que es bastante escasa, y tampoco estoy dispuesto a pagar un dineral por un producto basado en una serie, una versión del personaje y un diseño que ni siquiera son de mi particular agrado.
Que hoy en día sea tan escasa podría ser un indicio de que esta figura, al igual que el anime del que proviene, no gozó de demasiada popularidad en su lanzamiento. Aun así, me pregunto qué habrá motivado a FREEing a producirla, considerando que el anime se había estrenado prácticamente tres años antes y que, para entonces, hasta el manga de Yuki-chan había llegado a su fin.
Quizás, con el resurgimiento de Haruhi Suzumiya que hemos visto últimamente, tanto en Japón como en el resto del mundo, volvamos a tener otra colección de figuras de Suzumiya y compañía de la mano de FREEing. Ya sea con trajes de coneja o con otros uniformes, cualquier nuevo producto de calidad será recibido con los brazos abiertos (y billete en mano, obviamente).
Quería terminar esta entrada con una breve revisión de algunas otras novedades que se han anunciado últimamente relacionadas con la franquicia, pero son las tres de la mañana, el artículo ya me tomó bastante más tiempo del que tenía planeado y mañana tengo que trabajar. Así que eso quedará para una próxima entrada, que espero no demorar tanto en publicar, considerando que la última apareció hace exactamente dos meses. ¡Piensen en todas las cosas que han pasado durante ese tiempo! Las Fiestas Patrias, las lluvias en Santiago, las protestas en Europa...
Yo, por mi parte, estoy esperando a que el LIDER remate todo lo de Halloween que no logró vender. Hay una taza de gato fantasma...

















































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